Tener suerte también es cosa de suerte…

Siempre se dice que la suerte es para quien la busca, aunque muchos la desprecian, no existe para ellos, pero el caso es que a veces también llega por sí sola. A mí nunca me ha gustado eso de ir dando datos personales por todas lados -y eso que se empeñan en pedírtelos, sin ir más lejos hace un par de días en el SAT de Nikon para una cámara que ni siquiera era mía- pero el caso es que en esta ocasión me ha resuelto el problema. La semana pasada llevé una foto a imprimir -tampoco era mía, pero a mí me gusta la fotografía, aunque no lo parezca, jajaja- y ayer fui a recogerla. Quedó bien después de tener que retocarlo allí mismo ligeramente por los problemas de un monitor sin calibrar, que por mucho que uses el perfil de color adecuado… El caso es que de vuelta, en el tren, andaba distraído en otras cosas -unos desafíos del Fifa me traían de cabeza XD- y cuando llegué a mi parada salí de allí mochila en mano pero me dejé la foto. Diez minutos después, ya en casa, fue cuando me percaté de ello, así que pensé la excusa para tener que ir a encargarla otra vez. Por suerte, en menos de media hora recibí una llamada de mi salvadora. Una mujer me comentó que había encontrado la bolsa y la había recogido por si acaso la tiraban, había visto el número de teléfono y allí estaba, llamándome para decirme que si me venía bien la dejaba en la taquilla de venta de billetes para que la recogiera. Se lo agradecí como medio millón de veces y en este momento ya tengo, aquí a mi lado, sana y salva, la foto. Gracias por el favor que me has hecho, aunque no creo que leas esto ^-^

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